Asomé mi osadía a tu puerta, sin importarme quedar expuesta, revelando los síntomas de esta enfermedad de tu nombre y apellido.
Encontré una casa vacía y helada. Tu cuerpo embalsamado se mecía junto a un hogar sin leña y sin fuego.
Vi un rostro sonriente de plástico y ojos de vidrio.
Palabras sin sentido retumbaron como un eco hasta el los rincones últimos de la tierra. Supe entonces que me hallaba en aquel pueblo donde los seres que lo habitan quedan ciegos siempre, de tanto llorar la ausencia de sus alegrías.
Cerré la puerta y seguí mi camino.
AGOSTO DE 2007
19 abr 2008
17 nov 2007
Ilusión óptica
Me prometí al comenzar, un año en blanco, sin planes o situaciones premeditadas.
Le propuse a mi persona transitar las veredas limpias, con la espontánea sensación de estrenar minutos frescos y brillantes de nuevos.
Subí las escaleras del otoño y me encontré con él. Un ser inesperado me tomó por sorpresa y quebró el esquema natural que trazaba mi silueta. Algo en su mirar perturbó el ritmo que mis pies habían conseguido mantener y el temblequeo de rodillas derrumbó la armonía musical sacándome del sitio seguro, llevándome a un terreno desconocido y lleno de incógnitas.
Los deseos autónomos de la mente comenzaron a proyectar una película en cámara lenta, ambientada entre detalles geniales de director de cine consagrado, reminiscencias de veranos pasados y esa brisa de atardecer en la costa de algún pueblo con vista al mar.
Permanecí una eternidad efímera contemplando lo incierto, hasta el momento exacto en que el reloj no marco ninguna hora y recupere la conciencia.
El recuerdo de lo que no fue se perpetuó en mi memoria por siempre, fugaz. Y el sol siguió alumbrando pese a que ya era de noche.
NOVIEMBRE DE 2007
Le propuse a mi persona transitar las veredas limpias, con la espontánea sensación de estrenar minutos frescos y brillantes de nuevos.
Subí las escaleras del otoño y me encontré con él. Un ser inesperado me tomó por sorpresa y quebró el esquema natural que trazaba mi silueta. Algo en su mirar perturbó el ritmo que mis pies habían conseguido mantener y el temblequeo de rodillas derrumbó la armonía musical sacándome del sitio seguro, llevándome a un terreno desconocido y lleno de incógnitas.
Los deseos autónomos de la mente comenzaron a proyectar una película en cámara lenta, ambientada entre detalles geniales de director de cine consagrado, reminiscencias de veranos pasados y esa brisa de atardecer en la costa de algún pueblo con vista al mar.
Permanecí una eternidad efímera contemplando lo incierto, hasta el momento exacto en que el reloj no marco ninguna hora y recupere la conciencia.
El recuerdo de lo que no fue se perpetuó en mi memoria por siempre, fugaz. Y el sol siguió alumbrando pese a que ya era de noche.
NOVIEMBRE DE 2007
8 oct 2007
Aliado
Por mucho tempo lo creí mi enemigo, sin embargo más tarde descubrí en el silencio un aliado imprescindible.
El arsenal de argumentos estratégicos en mi boca conseguía a menudo encerrarme en prisiones alfabéticas sin salida aparente.
Jamás había contemplado la de idea de otra opción más allá de la habilidad verborragica la hora de enfrentarme a duelo con las circunstancias que se presentaran.
Fue entonces como en una tarde ordinaria, me halle en una encrucijada, a merced de los dardos y saetas que creí que atravesarían mis sentidos.
Ya había agotado por completo mis municiones y todas mis balas yacían en el viento, victimas de una pésima puntería.
Con la garganta en el desierto, las cuerdas vocales paralizadas y la lengua inmóvil, permanecí esperando el remate final que anunciara mi derrota.
Lo que no había advertido era que ele silencio que se apoderó de mis instintos, construyó un escudo protector alrededor de mi fuerte debilitado. Ninguna flecha me rozó siquiera.
Gracias a mi cómplice inesperado conservo intactos mis latidos.
DICIEMBRE 25, 2006
El arsenal de argumentos estratégicos en mi boca conseguía a menudo encerrarme en prisiones alfabéticas sin salida aparente.
Jamás había contemplado la de idea de otra opción más allá de la habilidad verborragica la hora de enfrentarme a duelo con las circunstancias que se presentaran.
Fue entonces como en una tarde ordinaria, me halle en una encrucijada, a merced de los dardos y saetas que creí que atravesarían mis sentidos.
Ya había agotado por completo mis municiones y todas mis balas yacían en el viento, victimas de una pésima puntería.
Con la garganta en el desierto, las cuerdas vocales paralizadas y la lengua inmóvil, permanecí esperando el remate final que anunciara mi derrota.
Lo que no había advertido era que ele silencio que se apoderó de mis instintos, construyó un escudo protector alrededor de mi fuerte debilitado. Ninguna flecha me rozó siquiera.
Gracias a mi cómplice inesperado conservo intactos mis latidos.
DICIEMBRE 25, 2006
16 jul 2007
Inamovible
Las secuencias del pasado se tornan irreconocibles, ajenas.
Veo marcas trazadas en mi, sin recordar cuando fueron hechas,
pero deduzco que no es ilusión, porque ahí están.
Intento retornar a los sabores del ayer pero siempre es diferente.
Ensayo mis memorias torpemente, como si pudiera hacer que esa combinación única de sucesos se repitiera exacta.
De pronto, advierto algo curioso:
hay algo que a través del tiempo, el espacio y las sensaciones se mantiene intacto.
Una mirada eterna desde lo alto, permanente e inamovible.
SEPTIEMBRE, 2005
Veo marcas trazadas en mi, sin recordar cuando fueron hechas,
pero deduzco que no es ilusión, porque ahí están.
Intento retornar a los sabores del ayer pero siempre es diferente.
Ensayo mis memorias torpemente, como si pudiera hacer que esa combinación única de sucesos se repitiera exacta.
De pronto, advierto algo curioso:
hay algo que a través del tiempo, el espacio y las sensaciones se mantiene intacto.
Una mirada eterna desde lo alto, permanente e inamovible.
SEPTIEMBRE, 2005
6 jul 2007
Hablar no es decir
Solía pensar de niña, que si me colocaba anteojos oscuros, desaparecía de la vista de todos.
Podía observar lo que quisiera y a quien quisiera sin llamar la atención.
Inventaba historias sobre los demás y también me inventaba a mi misma.
Me escabullía entonces por entre las apariencias y lograba descubrir aquello que se escondía tras la escenografía de la gente que decoraba la vidriera de mi vida.
Crecí y cambié los anteojos oscuros por el silencio. Tan sólo que esta vez no invento nada, la imaginación quedó en el baúl donde guarde las muñecas y olvide los juegos infantiles que me hacían reír todas las veces.
La ausencia de frases que pronunciar, no son sino millones de vocablos que se atoran en la garganta por querer salir todas juntas formando un nudo imposible.
Quiero pensar que esas letras ensimismadas que forman palabras no dichas, pujaran algún día con tanta fuerza que me quedare muda para siempre. Y entonces aprenderé como los demás a decir las cosas con los ojos, con las manos y con el corazón.
JULIO, 2007
Podía observar lo que quisiera y a quien quisiera sin llamar la atención.
Inventaba historias sobre los demás y también me inventaba a mi misma.
Me escabullía entonces por entre las apariencias y lograba descubrir aquello que se escondía tras la escenografía de la gente que decoraba la vidriera de mi vida.
Crecí y cambié los anteojos oscuros por el silencio. Tan sólo que esta vez no invento nada, la imaginación quedó en el baúl donde guarde las muñecas y olvide los juegos infantiles que me hacían reír todas las veces.
La ausencia de frases que pronunciar, no son sino millones de vocablos que se atoran en la garganta por querer salir todas juntas formando un nudo imposible.
Quiero pensar que esas letras ensimismadas que forman palabras no dichas, pujaran algún día con tanta fuerza que me quedare muda para siempre. Y entonces aprenderé como los demás a decir las cosas con los ojos, con las manos y con el corazón.
JULIO, 2007
2 jul 2007
La corriente
Caras y cuerpos en incesante movimiento. Algunos caminan, otros incluso corren.
La desesperación disfrazada en sus rostros se trasluce en la mirada discapacitada para esconder.
Los pasos dirigidos hacia un rumbo aparente y el corazón que se desinfla por el cansancio de latir impulsos ignorados en el afán de acumular perlas falsas.
Los recipientes vacíos exhiben sus brillantes colores, destacan sus formas diferentes, extrañas. Como lustradas frutas de estación esperan ser comprados, o al menos observados.
Obsesivos buscadores de aprobación ajena, compañeros inconscientes de la mediocridad, inertes transeúntes de un mundo de plástico que esconde su miseria debajo de la alfombra.
Todos se pierden en el torbellino de la bruma que los deja ciegos. Tropezando en la oscuridad eterna van muriendo uno a uno, siendo víctimas y a la vez asesinos de su propia suerte y destino.
DICIEMBRE DE 2006
La desesperación disfrazada en sus rostros se trasluce en la mirada discapacitada para esconder.
Los pasos dirigidos hacia un rumbo aparente y el corazón que se desinfla por el cansancio de latir impulsos ignorados en el afán de acumular perlas falsas.
Los recipientes vacíos exhiben sus brillantes colores, destacan sus formas diferentes, extrañas. Como lustradas frutas de estación esperan ser comprados, o al menos observados.
Obsesivos buscadores de aprobación ajena, compañeros inconscientes de la mediocridad, inertes transeúntes de un mundo de plástico que esconde su miseria debajo de la alfombra.
Todos se pierden en el torbellino de la bruma que los deja ciegos. Tropezando en la oscuridad eterna van muriendo uno a uno, siendo víctimas y a la vez asesinos de su propia suerte y destino.
DICIEMBRE DE 2006
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